Mes: enero 2015

Luz en París?

Las poderosas imágenes de más de un millón de personas en París, que acudieron al llamado de unidad nacional luego de los horrendos atentados yihadistas de la reciente semana marcan un hito histórico, sin duda alguna.

Musulmanes, cristianos, judíos, ancianos, jóvenes, niños y familias enteras, tomaron las calles parisinas con emotivos carteles referidos a la matanza de doce comunicadores del seminario satírico Charlie Hebdó, así como de la mujer policía y los cuatro hombres judíos, asesinados todos a sangre fría en esta saga que dejó al país anonadado por su crueldad y su holgada perpetración.

Muchas dudas dejaron estos hechos acerca de la inteligencia francesa y su monitoreo de los terroristas, que ya tenía antecedentes y sin embargo dejaron de ser objeto de preocupación en los últimos años.

Los medios mundiales han destacado profusamente la masiva participación de la comunidad musulmana en esta marcha, donde incluso algunos aparecieron con pancartas que decían “yo soy judío”, como símbolo de su respaldo a la multiculturalidad y su repudio a la politización del Islam, que ha llevado a un desangramiento en otros lugares del mundo y hoy los ataca frontalmente.

Se calcula que más de tres millones de franceses salieron a las calles de sus ciudades durante esta jornada iluminadora, única en la historia reciente y que podría, digo podría, marcar algún tipo de vuelco en la percepción del terrorismo yihadista que se va expandiendo en todo el mundo, reclutando jóvenes de naciones como Francia, Inglaterra y Estados Unidos.

Otro de los momentos más impactantes fue el respaldo de los líderes europeos y mundiales que se sumaron a esta jornada, donde la mayor atención estuvo en el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien caminó en la primera línea de mandatarios por el centro de París, a poca distancia del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas.

A su llegada a París el ministro israelí instó a los judíos franceses a dejr el país y radicarse en Israel, que calificó su verdadero hogar y refugio, dada la escalada de antisemitismo en esa nación, que tiene la mayor comunidad en Europa.

Precisamente, a raíz del atentado en la tienda de productos kosher la víspera del viernes y que dejó las cuatro víctimas judías, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundia la gran sinagoga de París no abrió sus puertas para el servicio religioso y recién lo hizo este domingo para el rezo en memoria de todos los caídos en estos atentados.

En este acto de apertura participaron líderes religiosos musulmanes y católicos, miembros de la comunidad judía francesa, el presidente y primer ministro francés así como el israelí, quien dio un efusivo mensaje de solidaridad y contra el terrorismo de esta índole al finalizar el rezo por las víctimas. Recalcó la necesaria unidad en esta lucha conjunta, donde todas las religiones y naciones deben enfrentar este enemigo común en la yihad islámica.

No tengo la menor duda de que este día iluminó París y a otras naciones europeas como Alemania y España que también tuvieron marchas contra la xenofobia, y trajo esperanza a un mundo convulso.

Pero esas luces serán pasajeras o nulas si de ahora en adelante no hay una lucha frontal, organizada y global contra el terrorismo religioso, la xenofobia y el antisemitismo.

Lo que sucedió en París anonadó a los franceses, pero no nos engañemos. Diariamente los judíos franceses sufren ultrajes y estoy segura que esta marcha nunca hubiera sucedido si solo se tratara de las víctimas de este credo.

Lo que encendió luces en París fue el atentado contra el semanario satírico y la afrenta a la libertad de expresión y lo demás se sumó por añadidura. Pero lo importante es que se sumó, y en mi criterio uno de los puntos medulares en el combate contra esta yihad que cobra vidas todos los días es el rol de las comunidades musulmanas, que no solo deben manifestarse en solidaridad con las víctimas como sucede hoy por primera vez.

Estas comunidades deben educar hacia la paz, la tolerancia y la multiculturalidad, pero también estar vigilantes de sus miembros y si estos van hacia la radicalización como sucedió con estos terroristas franceses, buscar el apoyo necesario para que estas células puedan ser disueltas antes de causar nuevas víctimas.

No se trata de que los judíos del mundo dejen naciones donde por cientos de años sus familias se han integrado como miembros plenos de la sociedad contribuyendo al desarrollo económico, social y cultural.

Tampoco se trata de que los musulmanes no radicales deban irse porque lleguen a ser catalogados como terroristas y castigados sin tener vínculo alguno con esta radicalización político-religiosa.

Pero sí se trata de que las sociedades como un todo, en cualquier lugar donde estas situaciones se estén dando de alguna manera, salgan a manifestarse contra la agresión y en defensa de las minorías, que son siempre la parte más débil en toda nación, la punta de un iceberg que afectará a todos tarde o temprano.

Cuando el nazismo inició su escalada en Europa hace apenas 76 años, las naciones no se pararon a detenerlo. Mientras decidían qué hacer millones de personas fueron exterminadas.

Sin entrar en detalles de si esto fue indiferencia o miedo, solamente Dinamarca salió en la defensa de su población judía cuando el 1 de octubre de 1943 Hitler ordeno su arresto y deportación. A pesar del enorme riesgo para sus propias vidas la resistencia danesa logró evacuar a unos 8000 judíos y enviarlos a la neutral Suecia, con lo cual la inmensa mayoría sobrevivió el Holocausto. Además, Dinamarca intervino directamente para rescatar al 5% que había sido deportado, logrando que un 99% sobreviviera.

Hitler tomó París y la llenó de banderas nazis pero la ciudad quedó intacta al finalizar la guerra. Cientos de miles de judíos franceses murieron en campos de exterminio o bien antes en manos de antisemitas de esa nación. Se estima que en 1939 había ahí una comunidad de 300000 judíos, de los que fueron deportados 75000 y solo regresaron a Francia 2500 al terminar la guerra.

En una entrevista para CNN durante la luminosa marcha parisina, el filósofo Henry Bernard Lvy calificó este “nuevo terrorismo” como yihad-fascismo. Esto en referencia al importante componente antisemita que se manifiesta sobretodo en los atentados europeos. De hecho, la única mujer muerta en el atentado al semanario fue la caricaturista judía, que además había recibido varias amenazas antes de este macabro hecho.

Ya he escrito otros artículos acerca de este tema que les invito a leer (El derecho a ser, La nueva guerra, la vieja guerra, Aterrorizados) y posiblemente habrá muchos otros porque esta lucha no solo no ha terminado sino que posiblemente recién empieza.

Cuando alguien decide que morir es más importante que vivir no le importa nada, podrá matar a uno o cientos de miles y llamarse a sí mismo mártir. Pero recordemos siempre que se trata de asesinos y los únicos mártires son las víctimas inocentes.

De otra manera seremos siempre el planeta que no aprende sus lecciones y cuyas luces de entendimiento se apagan en manos de todos estos grupos extremos como Al-Qaeda, Hezbolla, Boko-Haram, Hamas, ISIS y otros muchos más.

Que la sangre derramada en París no haya sido en vano.

Que las luces resplandezcan para dar esta batalla por la tolerancia y la humanidad.

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Un 2015 resfriado

Si usted anhela que el 2015 que está a nuestra puerta sea de gran bonanza económica le tengo noticias poco alegres.

Aunque los analistas esperan un año mejor que el 2014, sus expectativas son muy moderadas, y esto responde en gran medida a que los vaticinios de una gran recuperación global no alcanzaron las metas estimadas y se fueron desinflando conforme avanzamos estos 365 días.

Si bien en enero de 2014 el Fondo Monetario Internacional tenía una fuerte apuesta a que la economía global recuperaría mayor ritmo de crecimiento, esto se fue decantando y se llegó a un  3,3%  para este cierre anual, con un calculo del  3,8% para 2015.

Por otra parte, las estimaciones de entidades privadas como Golden Sachs calculan el cierre en apenas 3% y un 3,4% para el 2015, y aun más pesimista es The Economist, al señalar un 3,2% y un 2,9% respectivamente.

En síntesis, se espera un muy, pero muy moderado crecimiento, y como en todo, algunas regiones o países llevarán la delantera mientras la mayoría iremos a la cola de estos vaivenes de la economía mundial, donde la globalización juega tanto a favor como en contra del crecimiento del planeta.

Un factor importante pero no determinante en este inicio de año es la baja en los precios del petróleo, que están hoy casi a la mitad del 2014 , lo que sin duda  afecta a países productores como Venezuela (ya oficialmente en recesión), Estados Unidos, Rusia, Ecuador y varias naciones árabes, aunque puede incentivar en alguna medida la economía de la mayoría de países que dependemos de este producto.

Según los analistas, el precio del barril que se vendió a $65 este diciembre, podría bajar a $50 en el primer semestre de 2015, y esto coadyuva  en el mejoramiento de la situación de muchas naciones, ya que por cada 10 centavos de dólar que baja el precio del crudo , la economía global crece un 0,1%.

Pero tampoco resuelve todos los problemas, ya que para los países de la Eurozona, señalan los expertos, la baja en el precio del petróleo más bien puede generar una deflación con efectos negativos para una región que apenas evitó la recesión en el 2014 y cuyas predicciones de crecimiento este 2015 son apenas de 1,1% según la Comisión Europea,

No se vislumbra una salida para la crisis de esta importante región del mundo a la cual llegan muchos productos de América Latina y de la cual también llegan otros muchos a esta parte del mundo, además del turismo que se genera en ambas vías.

Por otra parte, y contrariamente a lo que sucede en Europa, Estados Unidos está en franca recuperación económica, con un crecimiento de 4,6% en el segundo trimestre de 2014 y un 3,5% en el último. Los analistas esperan que siga ese ritmo, ya que en los últimos 10 meses se crearon más de 200000 puestos laborales mensualmente, un aspecto fundamental en un país cuyo consumo doméstico es un 70% del PIB.

Se espera que también continúe la apreciación del dólar y que incremente las tasas de interés en el 2015, lo que generará el retorno de mucho capital invertido en países en desarrollo, con una afectación en el precio de sus monedas como sucedió en el 2013, pero para los expertos esto no será un caos financiero por tratarse de un proceso gradual que ha permitido un acomodamiento de las parte involucradas.

China, principal rival comercial de los Estados Unidos y afianzado como la segunda economía del mundo, ha variado su modelo de crecimiento que estaba basado en las exportaciones por uno que busca más equilibrio entre el comercio exterior y el consumo nacional.

Con este cambio, se espera que el PIB chino aumente un 7,3% y no baje de los 7 puntos, lo que permitirá a esta poderosa nación seguir siendo uno de los principales impulsores de la economía mundial. Sin embargo, algunos analistas temen que este nuevo modelo cause un “aterrizaje forzoso” que lleve a una caída de más de tres puntos, con fuertes tensiones políticas y económicas.

En cuanto a América Latina, si bien el precio de los commodities (como café, banano, productos no tradicionales) que exportan  la mayoría de países ha bajado en los últimos 18 meses, aun se mantiene en un nivel alto, y según la CEPAL, esta parte del continente crecerá un 2,2% en 2015, el doble que el año que finaliza hoy.

Para los expertos, la región debe estimular más el consumo doméstico, estos es la relación comercial entre las naciones latinoamericanas, para compensar la baja en los precios de los commodities como el alza en las tasas de interés en los Estados Unidos y su impacto en las divisas de estos países.

Una buena noticia es que la recuperación estadounidense posiblemente reactive el turismo de sus ciudadanos hacia estas naciones tropicales, así como un mayor consumo de los productos que enviamos a este mercado, que sigue siendo nuestro principal socio comercial.

Lo que podemos esperar es un 2015 un poco mejor pero no tan bueno, y eso significa que como países e individuos debemos mantener un consumo racional, un endeudamiento medido y sobretodo los pies en la tierra.

Sin temer una gran crisis o una depresión como en otros años, debemos ser conscientes de que este mundo global tiene un resfrío continuo y contagioso. Si se toman las medicinas adecuadas para evitar una neumonía económica podremos cerrar el 2015 mejor que el 2014.

Pero si actuamos como si no pasara nada, consumiendo sin restricciones  y creyendo que el dinero caerá como maná del cielo, agotaremos nuestras reservas y nuestra salud económica se quebrantará de manera incurable.