Autor: Mariana Lev

Periodista, consultora en comunicación, escritora, docente,diseñadora y bloguera costarricense.

¿Informados o abrumados?

Usted o yo abrimos el diario en la mañana, si es que aun recibimos el impreso, y en un rato de lectura casi siempre apurada por la salida al trabajo, corroboramos lo que por diversas fuentes recibimos durante el día anterior o bien antes de sentarnos a leer.

Hace unos años una salsa (me refiero al baile latino) decía en un estribillo “tu amor es un periódico de ayer”, lo que para quienes en aquel momento teníamos esto como referencia noticiosa nos dejaba clarísimo que la relación estaba atrás, como el pedazo de papel impreso que se desactualizaba cada día.

Posiblemente si tuviéramos que extrapolar esa comparación a lo que vivimos hoy en términos informativos diríamos que es un tweet de hace 30 segundos. Y no exagero, porque las noticias son parte de la cotidianidad de millones de personas, que tienen acceso a la información en vivo y directo desde sus teléfonos celulares, computadoras o bien por los medios más tradicionales, que respondiendo a esta efervescencia también han desarrollado sus espacios cibernéticos complementarios,  

Pero todo exceso tiene su precio y este abrumador peso de la información, buena, mala, verdadera o falsa, puede llevar al extremo contrario que es precisamente estar desinformados.

Repase un minuto lo que usted buscó o recibió este día o ayer en materia informativa y trate de retener las principales noticias que lo impactaron. Es probable que se sorprenda con la escasa retención que tuvo de temas trascendentes, sobretodo de contenidos, versus un desfile de titulares que le quedaron grabados en su memoria.

No es que me oponga a la información, sería ir contra el avance de las tecnologías que permiten llevarla a más personas, pero sí me cuestiono lo que tantas y tantas noticias, de toda índole, terminan causando en la psique colectiva.

Ejemplos recientes de notas falsas o fotos trucadas han generado manifestaciones inflamadas porque se dan por ciertas, aunque los medios reconozcan luego que las pusieron bajo amenazas de muerte o situaciones similares. Además, vivir los acontecimientos en directo impacta de tal manera que muchas veces se genera una insensibilidad ante los mismos, se los ve como si fueran programas de televisión pero con muertos reales, a los que nos acostumbramos y eso también es peligroso.

En el último mes, solo para citar algunos ejemplos, hemos visto a los enfermos de ébola, la guerra entre Ucrania y Rusia, el conflicto entre Hamas e Israel, el avance de ISIS y los ataques estadounidenses, la muerte del adolescente negro en Ferguson y las manifestaciones, y el suicidio de Robin Williams, todo al mismo tiempo y con la misma intensidad, principalmente en las cadenas de televisión norteamericanas. 

En el caso de los conflictos internacionales se trata de temas tan complejos que tienen implicaciones severas para la llamada paz mundial, si es que esta ha existido alguna vez, por lo que deben ser analizados con seriedad y no convertirlos en la actividad circense del momento, que será reemplazada por otra en el próximo tweet.

Los medios informativos mantienen su responsabilidad histórica de ofrecer noticias que sus seguidores puedan comprender y formar su criterio basados en información seria y confiable, pero si se comportan como grandes twiteros terminarán perdiendo el espacio que aun tienen en esta vorágine que al parecer se los está llevando por delante. 

 

 

 

Anuncios

Viejos y pobres

Costa Rica envejece aceleradamente y se prevé que en un par de décadas o antes el país contará con más personas de la llamada tercera edad que niños en las aulas. Ya algunos expertos han señalado que los gobiernos deben abocarse desde ya a crear los mecanismos necesarios para atender una población adulta mayor, teniendo en cuenta que el promedio de vida actual en el país es de casi 80 años, uno de los más altos en el mundo como comenté en un artículo anterior.

Pero lo cierto es que estamos más que cortos en la atención integral de un gran grupo de costarricenses que ya pasan hoy de los 70 años y en algunos casos que son de curiosidad mundial sobrellevan más de 100, la mayoría de ellos viviendo con sus familias si las tienen, solos en gran parte o en instituciones públicas y privadas destinadas a este tipo de ciudadanos.

Con la edad vienen una serie de inconvenientes mayores porque la salud se deteriora en la mayoría de casos, dando paso a necesidades específicas para el tratamiento de enfermedades como cáncer, Parkinson o Alzheimer, entre otras, que requieren medicación específica y cara, además de cuidados médicos y paliativos.

Vivir más no significa vivir mejor, máxime si consideramos que el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, IVM, de la Caja Costarricense del Seguro Social, CCSS, viene de picada desde hace varios años y con suerte los fondos alcanzarán para el 2037 que está a la vuelta de la esquina. Nada justifica que estos fondos se hayan escurrido en medio de culpas recírprocas de varias administraciones, ineficiencia y corrupción, en un arrastre de al menos 20 años. La Caja debe hacer lo imposble para garantizar que los fondos no se extingan en uno de los momentos en que Costa Rica contará con muchos más adultos mayores que hoy.

Ya muchos pensionados actuales sobreviven con pensiones que parecen dádivas, mientras otros funcionarios estatales se jubilan antes de tiempo con millones mensuales en sus bolsillos.

Lo más doloroso de esto es que el IVM se creó precisamente para garantizar que quienes trabajaron toda su vida, lleguen a la vejez en condiciones de decencia mínima para sobrellevar sus últimos años sin ser una carga para sus familias o la sociedad, pero todo parece indicar que lejos de esto, el país se llenará cada vez más de personas viejas y pobres.

Por si fuera poco las inversiones gubernamentales en espacios para este segmento poblacional son pocas y en general no responden a los criterios de tener la mejor calidad de vida posible en la recta final, sino que son más asistenciales que otra cosa.

Sin dejar de darle a los niños las condiciones idóneas para el aprendizaje y la recreación, tema en el que también andamos más que rencos, el país debe considerar seriamente la atención de los adultos mayores como una prioridad inmediata, porque si no tendremos en pocos años las calles saturadas de mendigos ancianos y habrá sido una irresponsabilidad nacional.

La vejez merece un trato digno.

¿100 días de qué?

El presidente de la República, don Luis Guillermo Solís, expondrá por espacio de más de tres horas su labor en estos primeros 100 días de gobierno, y lo hará nada menos que ante la Asamblea Legislativa el próximo jueves, en una sesión que plantea muchas interrogantes acerca de lo que pueda suceder en el recinto parlamentario.

Cuando se definió la candidatura de don Luis Guillermo en el PAC hace más de un año, de todos los precandidatos,era el que aparentemente tenía menos posibilidades de alcanzarla, pero lo hizo. Algo similar sucedió en la recta final de la primera ronda electoral, cuando dejó el margen de error para colocarse entre los cuatro contendores principales, y ante la sorpresa de muchos, casi empatar esa y enfrentar en una segunda al candidato liberacionista Johnny Araya, quien al ver sus posibilidades de ganar truncadas decidió retirarse de esta fase.

Pero don Luis Guillermo, ya como candidato único y el gane asegurado por los votos que fueran, hizo un llamado nacional para llegar a Zapote con un millón de electores, algo que no se había dado en nuestra historia y, más allá de eso, superó en 300000 esta votación logrando de sobra la credibilidad que pidió para su administración.

Don Luis Guillermo ganó con creces y con un fuerte impulso ciudadano, que se motivó en las expectativas de cambio, algo que caló profundamente en los votantes en la segunda ronda electoral, pero por este mismo proceso tuvo escaso tiempo para conformar su gabinete, y así fuimos conociendo por partes los nombres de sus ministros y demás funcionarios, donde se cumplió al máximo con las anunciadas cuotas de mujeres y jóvenes, sobretodo en puestos de viceministerios y otros. En su mayoría, el gobierno actual lo conforman personas muy vinculadas a la academia, y algunos pocos con experiencia anterior en administración pública.

El pueblo pidió cambio pero a la hora de ver caras desconocidas muchos pusieron en duda, y lo siguen haciendo, sus capacidades para asumir dichas funciones, de por sí complejas y engorrosas, máxime si se toma en cuenta que la mayoría de empleados de gobierno están nombrados por el régimen de servicio civil, fueron nombrados por gobiernos anteriores, todos ahora en la oposición, y ademas son prácticamente inamovibles.

El presidente pidió tempo para que los funcionarios nombrados pudieran analizar a fondo las entidades asumidas y tener en estos 100 primeros días un diagnóstico del estado de cada una y sus medidas para lograr eficiencia y eficacia.

Obviamente que ese tiempo pedido ha debido compartirse con las obligaciones inmediatas que tanto el presidente como los ministros debieron enfrentar al asumir sus cargos el 8 de mayo, y que al haber una segunda ronda no existió la llamada transición que se da entre las elecciones y el inicio de gobierno, y esto lo digo para tratar de entender por qué los ciudadanos sentimos que en muchos sentidos esto no arrancó aun.

Recordemos que además, el gobierno no se trata solo del Poder Ejecutivo y sus designios, sino de lo que suceda o no en la Asamblea Legislativa, y ahí la cosa se complica en grado extremo, sobretodo en un Congreso atomizado, dividido no solo en fracciones de los partidos, sino por las rencillas internas, y uno de los más afectados actualmente por esta situación es el propio PAC, que debe lidiar con su posición minoritaria compartida y sus divisiones,que vienen no de ahora sino de arrastre de otras participaciones legislativas.

Un ministro de la presidencia que aun no se sabe si podrá continuar funciones por su condición clerical, la fuerza del excandidato Ottón Solís y la exprecandidata Epsy Campbel, la situación confusa de Víctor Morales, ponen en tela de duda la capacidad del partido gobernante de sacar adelante la tarea t lograr votos para los proyectos que sean trascendentes para sus diputados y el Ejecutivo. 

SI a esto sumamos las recientes denuncias por dineros que se pagaron en la campaña y que ha  causado una fuerte reacción del Comité de Etica del PAC lo cierto es que en este momento hay más complicaciones internas para el Presidente Solís que las causadas por los partidos opositores.

Mientras todo esto sucede,la ciudadanía y los medios se preparan para la intervención del presidente en el Congreso este jueves, a la espera de acciones concretas, medidas extremas y menos justificaciones.

Las mujeres y el poder

En el principio de la mayoría de las culturas ancestrales fueron las mujeres deidades, hacedoras del mundo y veneradas de diversas formas. Ellas daban vida a los seres, eran nutricias y fuertes, cazadoras y agricultoras, encabezaban los clanes que fueron poblando las más recónditas zonas del planeta. Así lo cuenta cualquier texto de historia de la humanidad cuando describen los matriarcados que rigieron nuestros inicios, pero esta huella poderosa se disolvió en arenas, montañas y mares, cuando las sociedades empezaron a asentarse y los hombres fueron tomando posiciones de poder, dejando a sus compañeras al lado de fogones y críos.

En algún momento de esta historia antigua las mujeres se van diluyendo y deben ser parte de las posesiones maritales, dejan de decidir su destino y pasan a ser una especie de mercancía que se adquiere para fundar lazos que bajo la figura del matrimonio buscan proteger los bienes materiales que se heredarán, en la mayoría de las culturas, solo a los varones que sean procreados en esas uniones.

La figura femenina pierde su fuerza vital para ser vista más bien como un ser sumiso, manejable y cuyo mayor logro en la vida será la propia supervivencia y la de sus hijos. Mientras la ciencia, el arte y la cultura avanzan su rostro es mayoritariamente masculino y, salvo algunas conocidas excepciones, las mujeres son prácticamente borradas del avance planetario, Pasarán siglos, desaparecerán casi todas las culturas antiguas, y seguirán siendo los hombres quienes dicten las normas de convivencia, las leyes, las religiones…

Ejemplos de mujeres poderosas en siglos anteriores al XX los vemos solo en aquellas reinas,a emperatrices o princesas que llegaron a ejercer mando por herencia, con éxito importante en algunos casos o con pésimos resultados en otros.

Además, conforme las sociedades avanzaron hacia la industrialización, con el surgimiento de la burguesía y el proletariado, las mujeres y sus hijos deben incorporarse a la fuerza laboral, con jornadas extenuantes, pasando necesidades de todo tipo, lo que a millones les causará una muerte prematura.

Por eso podemos decir que recién hace poco más de 100 años las mujeres toman conciencia de que deben organizarse para luchar por sus derechos básicos como la reducción de la jornada laboral y la participación política.

Las sufragistas inglesas marcan un camino que con grandes obstáculos le ha permitido a millones de mujeres tomar conciencia de sus derechos y necesidades, propias de su género y de su rol dentro de las sociedades. En el siglo XX aparecen líderes femeninas como Indira Gandhi, Golda Meir, Margaret Tatcher, Benazir Buhto, que con muy diferentes historias personales y posiciones políticas son un referente de cómo esta lucha logra llevar a algunas féminas a los máximos cargos, y en puestos de elección popular.

Pero también es cierto que millones de mujeres en el mundo aun no tienen posibilidades de acceso a la participación política porque sus máximas aspiraciones se centran aun en su propia supervivencia y en la de sus hijos. Y esto no sucede solo en aquellas sociedades donde por razones culturales o religiosas las mujeres aun son vistas como mercancía negociable o peor aun,desechable. No, esto sucede en las sociedades avanzadas y en países como el nuestro, donde un 20% de hogares vive en pobreza extrema desde hace dos décadas, y estos son mayoritariamente liderados por mujeres con muy poco o ningún acceso a los beneficios de nuestra sociedad.

Algunas naciones en el mundo han elegido mujeres como presidentas, ministras, diputadas y otros puestos importantes, pero lo cierto es que estadísticamente resulta casi ridículo cuando se compara con la cantidad de hombres que acceden a los mismos cargos, y lo mismo sucede en las empresas ya que si bien hay algunas connotadas directoras o gerentes del más alto nivel, la mayoría de mujeres luchan aun  por su equidad en términos laborales y salariales.

Cuando hace cuatro años nuestro país eligió la primera mujer presidente muchas nos entusiasmamos con la posibilidad que esto representaba, sobretodo en términos de alcanzar mayores logros para aquellas en situación de pobreza extrema.

En lo personal creo que si bien el gobierno de doña Laura Chinchilla cometió errores importantes, estos no fueron mayores que los de otros presidentes, y sin embargo ella enfrentó críticas permanentes, hiciera bien o mal las cosas.

Algunas personas dijeron cuando finalizó su mandato que en muchos años Costa Rica no elegirá otra mujer presidente, castigando así no solo la labor de la señora Chinchilla sino cualquier posibilidad para quienes deseen aspirar a este alto puesto y tengan la desventaja de su sexo.

Estos argumentos, de por sí machistas y fuera de contexto, pueden frenar el avance de la equidad y las mejoras que las mujeres merecen y por las que siguen luchando día a día, desde trincheras políticas, mediáticas, empresariales, comunitarias y sobretodo personales.

Desde ese ángulo, podríamos entonces suponer que si toda mujer en gobierno es mala, todo hombre es bueno…Y bien sabemos que eso es una falacia total.

El país por delante

La reciente noticia de que nuestro país avanzó poco en el Indice de Desarrollo Humano, IDH, de este año y se coloca incluso por debajo de Venezuela y Cuba nos desalienta y no es para menos, ya que estamos apenas en el lugar 68 de 187 países estudiados por las Naciones Unidas. Aunque en expectativa de vida Costa Rica ocupa el puesto 29 del ranking con 79.9 años y muy cerca de países desarrollados, lo cierto es que en otros aspectos como educación somos el 96, y en nivel de vida digno el 82.El estudio señala que si bien los indicadores sociales de Costa Rica no han dejado de crecer hay otras naciones de la región que han avanzado más rápidamente tomando mejores posiciones en el IDH.

¿Qué nos está pasando como nación?

Antes de las década de 1940 poco había avanzado nuestro país en muchas de las áreas de desarrollo, teníamos una sociedad dedicada en su mayoría a cultivos como café, banano y otros, servicios de salud rudimentarios, escolaridad gratuita pero pocos colegios y ninguna universidad pública. Una oligarquía cafetalera y comercial tenía el mayor peso político y se consolidaba una clase obrera fuertemente influenciada por el comunismo. El país recibió inmigrantes judíos europeos, chinos y africanos, y estas minorías, junto con las indígenas, vivieron momentos de discriminación y crueldad en distintos capítulos de la historia. Las mujeres no votaron en nuestro país hasta 1953 y teníamos uno de los mayores índices mundiales en mortalidad infantil. Pero la década de 1940 es un punto de inflexión histórico ya que las reformas sociales que se dan como producto de la alianza caldero-comunista y que originan la Caja del Seguro Social, la Universidad de Costa Rica y otros cambios dimensionan una sociedad distinta. Y esta visión de país no la corta la Junta de Gobierno que encabeza Figueres, ni los gobiernos posteriores que, con algunas diferencias mantuvieron el modelo agroexportador y la rectoría de un Estado más bien paternalista, bajo el cual se fortalecieron otros sectores como el industrial y profesional. La educación se masifica, los servicios públicos progresan y se construye la mayor parte de la infraestructura nacional.

Todo esto como digo, bajo el amparo de un modelo estatal paternalista que tambén se va convirtiendo en uno de los principales empleadores del país y en algunos casos fallido empresario.

A partir de los años 80 el modelo de desarrollo y la visión del país dan un giro y entramos de lleno a un modelo impuesto desde afuera, donde la globalización marca lo que cada nación puede aportar a la economía mundial en una descarnada competencia donde deberán sobrevivir los más fuertes, basicamente aquellas naciones que tienen bienes como petróleo, metales y demás. Los productores de postres como nosotros empezamos a competir por unos dólares más y poco a poco nuestro agro se debilita y en muchos casos la producción desaparece totalmente y se compran hoy a otras naciones.   

Con esto no quiero decir que el cambio de modelo fuera malo sino diferente y marcó una nueva inflexión en la sociedad costarricense, donde la globalización llevó a varios gobiernos hacia una reinvención de la visión país y hoy somos una sociedad enfocada en servicios y maquila de alta tecnología que sustituyó a la textil. Aunque aun exportamos café, banano, piña y otros productos agrícolas, esencialmente recibimos turistas y empresas de high tech

No somos una nación barata y eso dificulta la inversión extranjera, además que hace más de 20 años dejamos de ser considerados parte del Tercer Mundo, por lo que no tenemos las inyecciones de ayuda internacional, sobretodo estadounidense, que tuvimos en los años 60 con la Alianza para el Progreso o en los 80 por las guerras en Centroamérica.Tampoco somos una nación aliada particularmente a nadie, lo que nos deja fuera de ayudas que algunos vecinos reciben. Viendo todo esto, me parece que en general venimos haciendo solos muchas de las tareas y no nos ha ido mal, aunque por supuesto debería irnos mejor.

En la pasada campaña electoral todos los candidatos a la Presidencia de la República hablaron de la necesidad de lograr acuerdos nacionales y definir una agenda de consenso acerca de los grandes temas como combate a la pobreza extrema, infraestructura, y otros, pero al parecer privan más los intereses partidistas o personales que la visión del país que debemos ser en este siglo XXI, y es uno muy distinto al que dejamos en el anterior.

Pocos lugares en el mundo tienen las condiciones geográficas, políticas y humanas para lograr que todos los años los índices de desarrollo humano estén cerca de las naciones del primer mundo o mejor aun ser parte de estas. Otros líderes, con muchas más limitaciones que los actuales pudieron tomar las decisiones que Costa Rica se merece.

¿Qué esperan quienes ocupan curules y sillas ministeriales para poner el país por delante?

Los mediocres y la política

Debo reconocer que soy bastante adicta a la televisión y estoy viviendo un romance con una serie policial francesa que me tiene prendada no solo por su buena trama y actuaciones de primer nivel sino por la seriedad de sus reflexiones acerca de la vida, el mundo y las personas en general.

Hace un par de días, en uno de sus capítulos un periodista que es interrogado se deja decir en medio de su parlamento una frase que me dejó totalmente asombrada por su claridad: “La política les da a los mediocres una impunidad que me enferma”.

La relación directa entre el quehacer político y la mediocridad es un tema que se las trae y toca muchas aristas en la descomposición de las sociedades actuales, pero para no irme muy lejos hablaré de las democracias, y para ser más específica me referiré a la nuestra, a esa supuesta democracia de las que aun nos jactamos aunque la vemos caerse a pedazos todos los días.

No quiero entrar en detalles de cuándo fue que la mediocridad se adueñó de la vida política nacional o para decirlo de otra manera, cuándo un ejército de mediocres empezó a tironear las riendas del poder, pero sucedió hace ya tiempo y tiende a agravarse minuto a minuto.

Y ojo que no hablo de corrupción sino de mediocridad, pero para efectos prácticos muchas veces termina siendo lo mismo, porque quien no hace su trabajo en un Estado que pagamos todos, está robando de una u otra forma y eso de la manera más impune porque, como dijo este personaje, la política se lo permite… Los ejemplos sobran.

Acerca de la autora

Acerca de la autora

Creo que la primera definición acerca de mí es que me mueve una enorme curiosidad, la misma que me llevó al periodismo, la docencia, las asesorías en comunicación estratégica y la literatura, campos en los que me he desarrollado profesionalmente durante cuatro décadas.

Pero al lado de lo que he hecho en el plano objetivo también me mueve una enorme curiosidad acerca del ser humano y sus reacciones, los cambios de la geopolítica mundial y lo que sucede en mi país.

Algunos de mis logros profesionales más recientes en el periodismo incluyen la subdirección del diario La República, haber sido directora editorial fundadora de las revistas internacionales Mercados & Tendencias y Advertising Age ACC, así como comentarista en el noticiero radial ADN HOY.

Como consultora en comunicación estratégica tuve a mi cargo la solución de algunas de las crisis de opinión pública más importantes en Costa Rica, así como la creación o fortalecimiento de la imagen corporativa de importantes empresas y organizaciones.

He sido profesora en las carreras de periodismo y relaciones públicas, y tengo dos libros de poesía publicados y uno que se aprobó recientemente para editarse el año entrante.

Me considero una persona de criterio amplio, con pensamiento propio y camino recorrido, pero sobretodo una curiosa insaciable que cada día se asombra y espera hacerlo hasta el final de su vida.